hace 2 meses · Actualizado hace 1 mes
El techo interior del coche (también llamado "cielo" o revestimiento superior) es el gran olvidado del detailing. Rara vez lo miramos directamente, pero su estado define la luminosidad y la higiene de todo el habitáculo. Un día, levantas la vista en un semáforo y lo ves: marcas de dedos en los asideros, roces oscuros cerca de las puertas o, lo que es peor, un tono amarillento generalizado y un olor rancio si se ha fumado dentro.
Limpiar el techo intimida, y con razón: es la parte más delicada y traicionera del interior. A diferencia de las alfombrillas de goma o los asientos de tela, el techo tiene una estructura frágil. Si cometes un error con el agua o el producto químico, la tela se separará del cartón y se te caerá encima, una avería que solo un tapicero puede arreglar (y no es barata).
- Anatomía del desastre: ¿Por qué se caen los techos?
- Herramientas necesarias
- Método 1: limpieza de mantenimiento
- Método 2: manchas de nicotina y tabaco
- Vídeo sobre cómo limpiar el techo del coche
- Cómo quitar otras manchas comunes
- Secado: fase final obligatoria
- Preguntas frecuentes sobre limpieza del techo del coche
Anatomía del desastre: ¿Por qué se caen los techos?
Para limpiar sin romper, primero debes entender cómo está fabricado. El techo de tu coche es un "sándwich" de tres capas:
- La base: Un cartón prensado o fibra de vidrio que da la forma rígida.
- La espuma intermedia: Una fina capa de esponja naranja o amarilla que da el tacto mullido.
- La tela visible: El tejido estético que tú ves y tocas.
El problema: La tela está pegada a la espuma, no al cartón. Con el calor del verano y el paso de los años (especialmente en coches europeos a partir de los 10 años), esa espuma se pudre y se deshace. Si durante la limpieza mojas demasiado el techo, el agua atraviesa la tela, llega a la espuma, disuelve el poco pegamento que queda y añade peso. Resultado: la gravedad gana y la tela se embolsa.
Nunca rocíes el producto limpiador directamente sobre el techo. Rocíalo siempre sobre la bayeta o el cepillo. El objetivo es limpiar con "baja humedad".
Herramientas necesarias
Olvida los cepillos duros. La tela del techo se despelucha con mirarla (efecto pilling o bolas de pelusa).
- Bayetas de Microfibra de pelo largo: Necesitas al menos 3 o 4 limpias.
- APC (All Purpose Cleaner): Un limpiador multiusos diluido 1:10 o 1:20.
- Opción Casera: Amoniaco (Volvone) rebajado con mucha agua.
- Guantes de nitrilo: La grasa de tus manos es tu enemiga.
- Toalla blanca de algodón (Terry cloth): Para secar y ver si estás sacando suciedad (en la toalla blanca se ve mejor que en la microfibra de color).
Método 1: limpieza de mantenimiento
Si tu techo tiene polvo o suciedad general pero no manchas localizadas, usa esta técnica segura que distribuye la presión.
- Preparación: Protege los asientos delanteros y el salpicadero con toallas viejas o sábanas. Vas a trabajar mirando hacia arriba y caerán gotas o polvo. Antes de empezar, aprovecha para revisar nuestra guía completa para limpiar la tapicería de tela.
- La Técnica de la Microfibra: Dobla la bayeta de microfibra en cuatro partes. Rocía el APC sobre la bayeta (recuerda, nunca al techo) hasta que esté húmeda pero no chorree.
- Pasadas Largas y Suaves: Pasa la bayeta haciendo líneas rectas desde el parabrisas hacia la parte trasera. No frotes en círculos ni aprietes. Solo queremos acariciar la tela para que la microfibra atrape el polvo superficial.
- Revisa la bayeta: Mira el trapo. Si sale gris, vas bien. Dobla y usa una cara limpia. Si frotas con un trapo sucio, solo estarás restregando la mugre.
Método 2: manchas de nicotina y tabaco
Aquí entramos en terreno difícil. El humo del tabaco asciende y la nicotina es una sustancia aceitosa y pegajosa que impregna el tejido, volviéndolo amarillo pardo. Además, es la fuente principal del mal olor.
Para sacar la nicotina, un jabón normal no basta. Necesitas un desengrasante (APC concentrado o Amoniaco).
Paso a paso anti-tabaco:
- La Mezcla Potente: En un pulverizador, mezcla agua templada con amoniaco perfumado (proporción 90% agua, 10% amoniaco). El amoniaco corta la grasa de la nicotina instantáneamente.
- Blotting (Toques, no frotar): Identifica la zona más amarilla. Humedece la microfibra y presiona contra la mancha, dando pequeños toques o giros muy leves.
- Observa la transferencia: Verás que la bayeta se vuelve amarillo-marrón al momento. La nicotina se está transfiriendo.
- Paciencia infinita: No intentes sacarlo todo en una pasada mojando mucho. Es mejor hacer 5 pasadas suaves dejando secar entre medias, que una pasada muy mojada que despegue el techo.
- Olor Residual: Una vez limpio visualmente, el olor puede persistir porque ha penetrado en la espuma. La única solución definitiva aquí es un Tratamiento de Ozono (en lavaderos profesionales) o dejar un recipiente con granos de café o vinagre durante dos noches para absorber lo que queda. Si el olor persiste o es más fuerte (como el orgánico), la técnica es similar a la que usamos para eliminar el olor a vómito del coche.
Vídeo sobre cómo limpiar el techo del coche
Cómo quitar otras manchas comunes
Manchas en los asideros y parasoles
Son zonas de alto contacto. Aquí la grasa de las manos crea manchas negras brillantes.
Solución: Aquí sí puedes usar un cepillo de dientes suave. Humedécelo en APC, frota suavemente sobre la zona plástica o textil del asidero y seca inmediatamente. El cepillo ayuda a sacar la grasa de los poros del tejido.
Manchas de agua o refrescos
Si se ha abierto una botella con gas y ha salpicado el techo, verás puntitos oscuros. El azúcar actúa como pegamento para el polvo.
Solución: Agua templada con muy poco jabón. El azúcar se disuelve bien con agua, no necesitas químicos fuertes. Presiona con la toalla húmeda para disolver el azúcar y seca con otra.
Secado: fase final obligatoria
No des el trabajo por terminado hasta que el techo esté seco al tacto. Si lo dejas húmedo y cierras el coche:
- El pegamento seguirá degradándose.
- Aparecerá moho.
- Pueden salir cercos de agua.
Para evitarlo, tras limpiar, pasa una toalla de microfibra totalmente seca y limpia por toda la superficie para absorber cualquier resto de humedad. Deja el coche aparcado al sol con las ventanillas bajadas un par de centímetros durante al menos 1 hora.
Y si tus asientos son de piel, ten especial cuidado con el amoniaco y sigue esta guía para hidratar y limpiar el cuero del coche.

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